Cuando empecé a trabajar con una pollería en Iquique, el local tenía 314 órdenes mensuales. Nadie los conocía en la app. Seis meses después, llegaron a 1.115. No cambiamos el producto, no gastamos más en ads. Lo que cambió fue la forma en que el restaurante se presentaba digitalmente.
El problema de fondo: visibilidad en el algoritmo
Las apps de delivery funcionan como un buscador. Si tu restaurante no tiene las señales correctas (rating, conversión, actividad), el algoritmo te entierra. La mayoría de los restaurantes asume que estar en la app es suficiente. No lo es.
Las 3 palancas que activamos
- Promociones con estrategia. No cualquier promo: promos diseñadas para subir el ticket promedio y aparecer en las secciones destacadas de la app, en horarios donde la competencia no activa descuentos.
- Activación de horarios bajos. Identificamos los horarios con menos competencia y activamos visibilidad ahí. El algoritmo premia a quienes tienen pedidos constantes durante el día, no solo en la hora punta.
- Perfil y fotos. Según los propios estándares de PedidosYa, un producto con foto multiplica por cuatro sus chances de ser pedido. Optimizamos las imágenes, descripciones y estructura del menú para que la primera impresión convirtiera.
Nadie los conocía en la app. Después de 6 meses de trabajo sistemático, pasaron de ser invisibles a estar entre los más pedidos de su zona en Iquique.
El error más común
Agregar promociones sin estrategia. Un 30% de descuento en todo el menú puede atraer volumen, pero destruye el margen. La clave es diseñar combos específicos que suban el ticket promedio y mejoren la conversión.